Revisar dentífrico y cuidado bucal
Por qué importa
Muchos dentífricos comerciales combinan SLS (irritante de mucosas), triclosán o derivados, edulcorantes artificiales, microplásticos y flúor a dosis altas. La boca es una mucosa muy permeable y un punto de entrada directo a la microbiota digestiva: lo que entra ahí dos veces al día cuenta. El flúor sistémico (tragado) es objeto de debate creciente: en exceso se asocia a fluorosis y posibles efectos en tiroides y neurodesarrollo. La remineralización dental se puede apoyar también con hidroxiapatita, sin necesidad de flúor.
Qué evitar
- Dentífricos con flúor (sobre todo en niños que tragan pasta)
- Dentífricos con SLS / SLES si te salen aftas
- Triclosán y microplásticos (microbeads)
- Enjuagues con alcohol a diario (alteran la microbiota oral)
- Pasta blanqueadora abrasiva de uso diario
Qué añadir
- Dentífrico sin flúor con hidroxiapatita (remineraliza esmalte sin flúor)
- Pastas con xilitol, arcilla blanca o carbonato cálcico
- Cepillo de cerdas suaves (de bambú si quieres reducir plástico)
- Hilo dental o cepillos interdentales
- Enjuague de agua con sal o aceite (oil pulling) ocasional
Acción práctica
Lee la etiqueta de tu dentífrico actual. Si lleva flúor y/o SLS, sustitúyelo por uno sin flúor con hidroxiapatita y compara en 2-3 semanas.
¿Cómo está este hito en tu vida?
Mi rutina diaria o semanal
Para hábitos que repites cada día (estiramientos, luz cálida al anochecer, un fermento, respiración…). Cuando ya esté integrado de forma natural, puedes quitarlo.