¿Qué quieres evitar o reducir?
Elige un problema y te mostramos los hitos del mapa que te ayudan a reducir esa exposición o trabajar ese tema concreto.
Disruptores endocrinos
Sustancias que imitan o bloquean hormonas: ftalatos, bisfenoles, parabenos, almizcles sintéticos, fragancias…
Flúor
Exceso de flúor en dentífricos y aguas tratadas: relacionado con fluorosis y problemas tiroideos.
Microplásticos y plástico en caliente
Partículas y aditivos del plástico que migran a la comida y bebida, sobre todo con calor o grasa.
Ultraprocesados
Productos diseñados para ser hiperpalatables: aceites refinados, azúcares ocultos, aditivos y poca matriz real.
Azúcar y picos de glucosa
Azúcares añadidos, edulcorantes y picos de glucosa que alimentan adicción, inflamación y disbiosis.
Cloro, cal y agua de mala calidad
Cloro, trihalometanos, cal y restos del tratamiento del agua que afectan a la microbiota y al sabor.
COVs y aire interior
Compuestos orgánicos volátiles de ambientadores, velas, productos de limpieza, pinturas y muebles nuevos.
Moho y humedad
Manchas, condensación y micotoxinas que deterioran la salud respiratoria y hormonal.
Metales pesados
Aluminio en antitranspirantes y utensilios, níquel en aceros baratos, plomo en cerámicas mal vidriadas…
Mal sueño y luz artificial
Pantallas, luz azul de noche, cafeína tardía y alcohol que rompen el descanso y la regulación hormonal.
Adicción digital y dopamina
Scroll infinito, notificaciones y compras impulsivas que secuestran tu atención y tu calma.
Disbiosis y microbiota dañada
Falta de fibra, exceso de procesados, antibióticos y poca diversidad microbiana.
Sobrepeso y resistencia a la insulina
Reducir ultraprocesados, harinas refinadas y azúcar; subir grasas reales y proteína; añadir fuerza y movimiento. Para perder grasa de forma sostenible y mejorar metabolismo.